Las matemáticas avanzan a través de un proceso dialéctico entre la intuición y la formalización. Cada descubrimiento comienza con una intuición que, para avanzar, necesita ser formalizada. Al considerar estos procesos intuitivos, a menudo pasados por alto en la educación matemática, se busca fomentar el pensamiento creativo en los estudiantes. Además, se enfatiza la importancia de que los estudiantes aprendan a identificar y definir las variables relevantes para describir un fenómeno, en lugar de limitarse a utilizar modelos preestablecidos. También se pretende desarrollar habilidades comunicativas relacionadas con el pensamiento matemático.